Ayuda que no ayuda como quisieras


No todo lo que ayuda es ayuda, a veces es sabotaje disfrazado de amor, porque siempre que rescatas a alguien no lo estás ayudando, lo estás entrenando para que no se haga cargo de sus acciones, de sus actos, de su responsabilidad.

Pagamos cuentas, resolvemos problemas, brindamos contención, estamos presentes en todo momento, no dejamos que le pase nada, no dejamos que se equivoque y luego nos preguntamos ¿por qué esta persona no madura nunca?

Ayudar es acompañar mientras la otra persona se esfuerce, intente, busque la forma y si, por un motivo u otro no logra sus objetivos, ahí es donde tiene que ir la ayuda. Lo demás es arruinar, interferir con el crecimiento hacia la adultés, para...


que la persona no haga ningún tipo de cambio, el amor sano incomoda un poco mientras que la sobreprotección termina criando adultos inútiles hablando emocionalmente.

Vos no sos un asistente social, no sos un salvavidas, no sos el ministerio de rescates inmediatos, no sos el cajero automático; deja que la persona primeramente intente y luego salí en su ayuda en caso de que no pueda lograr su objetivo.

Así que ayudar no es hacerse cargo de vidas ajenas, es dejarlos ser protagonista de su propio bienestar. ¿Ayudaste alguna vez y terminó afectando a la persona que ayudaste? Te leo en los comentarios. No dejes de suscribirte, seguirme y te espero aqui, en SabeAlgo.com.ar